Internet se ha impuesto poco a poco como canal privilegiado de venta a distancia y las estructuras tradicionales de estos agentes se han quedado atrás
Los grandes actores de la venta por correspondencia (VPC) en Francia, la Camif y la Redoute , se resienten tras el auge de la venta a través de la Red, sobre todo en el sector de la confección. Internet se ha impuesto poco a poco como canal privilegiado de venta a distancia y las estructuras tradicionales de estos agentes se han quedado atrás.
Según un estudio publicado a principios de octubre por el Centro de Investigación para el Estudio y la Observación de las Condiciones de Vida (Credoc), Internet se ha convertido en el principal canal de venta a distancia en los últimos doce meses en el mercado galo. Mientras, un 44% de los franceses utiliza la venta por correspondencia y sólo un 27% la venta por teléfono.
En el sector de la confección, según el Instituto Francés de la Moda , ya en el primer trimestre del año las ventas de prendas de ropa por Internet acapararon un 4,5% del gasto total en confección en el país, frente al 3,8% del año anterior. Fuentes del sector prevén que el desarrollo del comercio electrónico en sectores como el de la moda continúe creciendo en detrimento de los especialistas de VPC.